A punto de cumplir 91 años, ayer conocimos la partida de nuestro amigo Luis, sin hacer ruido. Se marchó de repente, sin un suspiro. Quedaron atrás sus últimos años con infartos e ingresos en hospital, de donde salía siempre con buen humor y con ganas de volver a estar con su familia y amigos, que eran muchos, larga familia y respetada, los hermanos magantos, y legiones de amigos por doquier. Emprendedor incansable se dedicó ya en plena juventud al movimiento de tierras, en donde llegó a dirigir a buen número de empleados, con sus camiones, máquinas excavadoras, etc., siempre a disposición para lo que el pueblo de Albalat pudiera necesitar. No podemos dejar de citar, entre muchas otras cosas, una de sus pasiones, la caza, lo que le valió para viajar a lo ancho y largo de éste mundo, a sus safaris predilectos, volviendo siempre con un buen ramillete de trofeos en sus alforjas. Presidente de el Albalat Club de fútbol, consiguiendo el ascenso a la categoría de primer...